Las Hurdes y que se pare el tiempo

8 meses ago
Enrique Puertas
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Tierra trágame y escúpeme en las Hurdes

Si en todas las partes del mundo, los hombres son hijos de la tierra, en Las Hurdes la tierra es hija de los hombres…” En esta frase de Don Miguel de Unamuno se puede resumir la peculiaridad de esta región del norte de Extremadura, bañada por la naturaleza más ambrosa posible de encontrar en una zona sinuosa de montañas y valles.

Los mejores ejemplos los podemos encontrar en el gran conocido como Meandro del Melero, en las Hurdes, situado a pocos kilómetros de Riomalo de Abajo y perteneciente a Caminomorisco. La inmensidad de extensión de bosque y la belleza inusual de la curva que llega a formar el río Alagón a su paso nos ofrecen una visión espectacular de lo mágico que es este lugar. Otro de los lugares que se pueden encontrar, con una belleza digna de los mejores ojos es el Chorro de la Miancera, una bajada de agua situada en el área de El Gasco.

Lugar ideal para el aventurero

Pero allá por donde uno se mueve no deja de ver vegetación y naturaleza en Hurdes. Las plantas crecen de debajo de las piedras como si este lugar no pudiera contenerse de ofrecer espectáculo al mundo. Por desgracia este enclave ha sido sacudido por los incendios, aunque se va recuperando poco a poco. Pese a ello quedan grandes extensiones verdes de las que disfrutar.

Muy cerca de allí, aunque no perteneciente a la comarca, pero igualmente reseñable, se encuentra el Monasterio de la Peña de Francia, en lo alto de la montaña que lleva el mismo nombre, a una altura de 1727 metros sobre el nivel del mar. Es un lugar idóneo para el descanso y reflexión, así como para disfrutar del silencio. Un lugar mágico que te envuelve desde el primer momento con su arquitectura y orogenia.

A pocos kilómetros se encuentra La Alberca, un lugar que atrapa tu mirada con su arquitectura inusual y sus calles históricas, pudiendo encontrar inscripciones de siglos pasados. A destacar su artesanía y sus lugares, como la plaza central o la iglesia. Un lugar idóneo también para los paladares más exigentes.

Antes de llegar a la Alberca, y pasado el municipio de Las Mestas, se encuentra el sendero de Las Batuecas, un lugar que parece envolverte como si de una selva amazónica “a la española” se tratase. Dicho camino se adentra en las profundidades naturales, alcanzando el monasterio de Las Carmelitas, un antiguo convento de finales del Siglo XVI, o las pinturas rupestres del neolítico, halladas en un lugar de dificultad media de acceso y con unas vistas privilegiadas propias de un coleccionista de paraísos.

Autor: Enrique Puertas

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5 comentarios

  • Ángeles

    Precioso.
    Me encanta.
    Que bonita descripción haces de las Hurdes.
    Te felicito.
    Excelente trabajo.
    Enhorabuena!!!

  • María Carmen Rodríguez

    Bonito artículo. Casi todos los lugares que mencionas los he visitado e incluso tengo familia allí. Mis padres nacieron en Las Hurdes y puedo asegurar que es una tierra especial y digna de visitar. ❤️

  • NEMESIO MARTIN

    Sin lugar a dudas, el entorno idílico de la comarca de las Hurdes, sus costumbres, tradiciones e historias,
    hacen que sea un lugar único, donde la naturaleza agreste de sus sierras compartimentadas de profundos barrancos
    surcados por arroyos y ríos, donde la biodiversidad ambiental se manifiesta de una manera exuberante y salvaje.
    ¿ Seremos capaces de mantener este paraíso y legarlo como herencia a nuestros predeceroress

  • Stephana Cob Coit

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