El encanto de Cantabria

1 mes ago
Itziar Abaurrea Fernandez
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Segunda Parte en Cantabria

Para nuestro segundo día por el norte de Cantabria decidimos hacer una ruta por pueblos cercanos a Suances y nos decantamos primero por ver Santillana del Mar y después Comillas ya que quedaban ambos relativamente cerca. No sin antes pasar primero por la playa de Santa Justa para poder encontrar la Ermita que hay empotrada en el acantilado, la cual se vislumbra majestuosa desde el pequeño paseo de la playa. Llegar hasta la ermita es sencillo y está bien señalizado y el acceso hasta la playa está muy bien acondicionado y cuenta con lugares de recreo.

Playa de Santa Justa

Una vez finalizada nuestra primera parada nos dirigimos por fin a Santillana del Mar. Nos habían hablado muy bien de este pequeño pueblo de Cantabria ya que es de sobra conocido como uno de los pueblos más bonitos de España y la verdad que para ser sinceros nos gustó pero esperábamos mucho más. También es verdad que al ser temporada de verano había bastante gente a pesar del COVID con lo cual, la visita en general se volvió un poco caótica e incómoda en ciertos momentos.

Santillana

A pesar de ese detalle pudimos ver bien La Colegiata de Santa Juliana y su maravilloso claustro que de hecho, como curiosidad, el nombre de Santillana viene de un derivado de Santa Juliana y la Colegiata es considerada como el monumento románico más importante de Cantabria. Debido a las medidas de seguridad desafortunadamente no pudimos entrar a ver el interior que estaba bastante bien conservado.

Después de ver esta primera parte, seguidamente nos topamos con la Plaza Mayor de Santillana del Mar repleta de fachadas y tiendas artesanales bastante decorativas que al sumarse con la calles empedradas que posee toda Santillana le aportaban mucho encanto y estoy segura de que si hubiese habido menos gente, el paseo hubiese sido delicioso. 

Consejito de Itziar

Como detalle a destacar en Cantabria (esto va dirigido a las personas como yo que nos encantan los souvenirs) no os podéis perder una tienda artesanal. Había muy cerca donde tenían imanes hechos a mano en cerámica que plasmaban la Colegiata de Santillana en claroscuros de diferentes colores. Para mí, algo bastante original y fuera de lo común en cuanto a imanes se refiere.

Además, si tienes suerte como nosotros, podías ver en persona como el dueño creaba los propios imanes ya que aparte de ver la tienda podías entrar en su rincón del taller. 

Dirección Comillas

Después de disfrutar de Santillana nos fuimos dirección Comillas. Una vez llegamos, lo primero que hicimos fue ver el Palacio de Sobrellano desde el cual se puede apreciar a lo lejos la Universidad Pontificia de Comillas. 

El Palacio fue encargado al arquitecto catalán Joan Martorell por Antonio López y López, el primer marqués de Comillas. Es un edificio neogótico que por fuera no pasa desapercibido por sus aires venecianos. 

Palacio Sobrellano

La catedral/Capilla

Justo al lado del Palacio se encontraba La Capilla-Panteón que fue concebida como una catedral a pequeña escala. Cumple la función de mausoleo familiar de los Marqueses de Comillas y también sirve para celebrar oficios en su interior. 

Tiene una puerta de entrada espectacular, un altar fabricado y montado en Barcelona y traído pieza a pieza a Comillas, vidrieras polícromas, mobiliario diseñado por Gaudí y los panteones de los Marqueses de Comillas y su familia. La entrada cuesta 3€ y es, sin duda, otro de los lugares que ver en Comillas.

Al Palacio que nos encanta

Después de ver toda la parte del Palacio y la Capilla nos fuimos a comer al casco antiguo a un restaurante que justo estaba enfrente De la Fuente de los Tres Caños, también uno de los sitios para ver en Comillas. 

Una vez terminada la comida preparamos nuestro recorrido por el casco antiguo ya que por la tarde teníamos la reserva hecha para ver el Capricho de Gaudí. También quedaba al lado del Palacio de Sobrellano pero justamente se entraba por otra avenida. Más abajo os contaré qué tal fue la visita. 

Seguidamente, nos dispusimos a ver los pequeños puestos artesanales que había alrededor De la Fuente de los Tres Caños. Era donde tenían muchos objetos decorativos muy originales y las diferentes fachadas que nos encontrábamos a nuestro paso.

Seguimos con Gaudí

Una vez visto esa parte nos decidimos a ver la Puerta de los Pájaros o Puerta del Moro que fue diseñada por Gaudí para el chalet Graner de Barcelona. Pocos años después, fue replicada por Julián Bardier Pardo en la Casa del Moro de Comillas. Lo curioso de esta puerta es que tiene tres vanos: uno para las personas, otro para los vehículos y otro circular para los pájaros. Esta puerta pertenece a una residencia privada ubicada muy cerca del mirador de Santa Lucía. Es también conocida como ‘La Puerta del Moro’, que nada tiene que ver con el mundo árabe sino con el apellido del propietario de la finca en el momento de su construcción, Paulino Moro.

También pasamos por la Casa del Duque de Almodóvar del Río. Se ha convertido en un asiduo plató para películas de miedo que quedaba relativamente cerca y que como dato curioso,pudo haber sido residencia de veraneo de las hermanas Koplowitz. 

Lo que más seduce de la casa es ese halo romántico que desprende. Hace que se le saquen cientos de fotos y que cualquier visitante se pare y la admire por su hermosura y por el misterio que emana de ella.

El Capricho de Gaudí

Villa Comillas y Capricho de Gaudí

Justo al lado de la Casa del Duque nos encontramos con el Parque Güell y Martos que es conocido popularmente en la villa de Comillas como “Parque de la Estatua”. ¿Por qué?, por el monumento al marqués de Comillas, Don Antonio López y López, que se encuentra en una colina del parque. Desde allí pudimos ver toda la playa de Comillas y disfrutar un poco del aire fresco y el calor que nos hizo ese día. 

Seguidamente como nos sobraba tiempo antes de ver el Capricho de Gaudí decidimos probar por fin el tan conocido helado Regma y he de decir que delicioso se quedaba corto. Si vais algún día y lo probáis pedid sólo una bola de helado ya que la suelen poner siempre bastante grande 😉 

Y llegamos por fin a la parte que más nos gustó de todo Comillas, el Capricho de Gaudí, una joya arquitectónica espectacular. Fue diseñada bajo la influencia del arte oriental y la arquitectura árabe y que está muy bien conservada tanto por fuera como por dentro.

Os recomiendo para mayor seguridad, reservar las entradas online ya que así no tendréis que esperar cola. La entrada + visita libre nos costó 7€ cada uno. Cada entrada lleva una franja horaria específica y no por llegar antes te dejarán pasar así que aseguraros de llegar a la hora establecida.

Terminamos esta segunda parte en Cantabria

Nada más entrar, nosotros decidimos ver primero todo el interior pasando por el maravilloso invernadero, que ocupa buena parte de dicha fachada. Sirve de regulador térmico para el resto de estancias al irradiar. A partir del anochecer todo el calor que ha ido acumulando en su interior durante las horas de sol. A su vez, desempeña también las funciones de distribuidor principal de la casa. 

Lo más destacado de la casa son los diferentes balcones por los cuales podías admirar las vistas. El desván, la parte más almenada de la casa y las sorprendentes y estrechas escaleras ocultas que te encontrabas a lo largo de la villa.  Pero tranquilos que nos queda mucho por ver en Cantabria.

Itziar Abaurrea Fernandez
Autor: Itziar Abaurrea Fernandez

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