Descubriendo Tivoli: Villa d’Este

4 años ago
Andreína Pérez
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Villa d’Este: un viaje en el tiempo

En este pequeño viaje, nos vamos a Tivoli, tan cerca de Roma que apenas tardamos en llegar menos de una hora. La verdad que en principios nuestro destino se alejaba mucho de ser Villa d’Este, pero el destino, y sobre todo, la conductora del autobús, decidieron que nuestra parada sería esta preciosa Villa.

Villa d’Este se ubica en Tivoli, cercana a otras villa como la Villa Adriana. En concreto, nuestro destino, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad en el 2001.  Un lugar que ofrece historia y arte. Pero que sin lugar a dudas, te enamorará desde el primer momento. Esta villa contiene un patio del siglo XVI además de paredes de estilo dórico, con esculturas como las ninfas o las águilas heráldicas. Sin embargo, quizás lo más sorprendente en el gran jardín que se organiza en torno a un eje central con los ejes secundarios.  Repleto de agua que proviene del río Aniene. Te recomendamos ir en primavera, para poder disfrutra de cada ricón de este inmenso jardín.

HISTORIA

Esta villa fue mandada a hacer  por el cardenal Ippolito d’Este (1509-1572), hijo de Alfonso I de Este y Lucrecia Borgia, y nieto del papa Alejandro VI.  En este momento lo habían nombrado gobernador de Tívoli por el papa Julio III, cuyo  regalo fue  villa preexistente. Es por ello que la reconstruyó por completo siguiendo los diseños de Pirro Ligorio. Y , además, bajo la dirección del arquitecto e ingeniero ferrarés Alberto Galvani. Este no era el primer trabajo para la familia del Este que hacía Galvani. Mientras, que el encagrado decoración interior fue el pintor jefe Livio Agresti.

Desde 1550 hasta su muerte en 1572,  casi al final de terminar las obras, el cardenal de Este creó un edificio palaciego rodeado de unos espléndidos jardines aterrazados. Los cuales mantenían  un estilo manierista, común de la última etapa del renacimiento. Un dato curioso es que gracias a la espectacular ladera, la cual requirió innovaciones para traer agua suficiente, sirvió para abastecer todas las fuentes, cascadas y juegos de agua que componen los jardines. Como consecuencia de esto, se crearon grandes villas durante este siglo como la Villa Lante, la Villa Farnesio en Caprarola y las Villas Aldobrandini y Torlonia en Frascati. En otros lugares como Portugal hasta polonia siguieron el planteamiento de estos jardines imperioles del siglo XVI

Autor: Andreína Pérez

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