Volvemos a Grecia, esta vez con un saco de recuerdos inolvidables de la última vez que estuvimos. La verdad que es un país que me apasiona, su cultura, su historia, gastronomía, etc. Cada vez descubro cosas nuevas de este lugar y, hacen que poco a poco, siempre me vaya enamorada y con ganas de volver.
Y así surgió la idea de Malta. Al improviso. ¿Qué podía salir mal? Playa, sol, el mar y la fiesta estaban aseguradas. No nos costó mucho decidirnos, ya el precio de por si ayudó a que nuestra elección fuera irnos a principios de Semana Santa (Pascuas) a Malta.
Recuerdo este viaje como si fuera ayer, una pequeña aventura de las tantas que viví con mi gran compañera, aventurera hasta la médula, Clara Pérez. Hicimos muchos viajes, tantos con nuestras otras amigas y, otros, solas a vivir el momento.