Nos vamos a Gante

2 años ago
andreina
47

Colaboración con Nuestros viajes por Europa

Un suculento desayuno para empezar un nuevo día por Bélgica. Y hoy nos dirigíamos a Gante. Una parte de la expedición ya conoce la ciudad en una visita 5 años atrás, pero nada que ver con la de este año, sin puestos de comida y escenarios por las fiestas como nos ocurrió en aquella ocasión.

nCGXQPYAsí que en una hora más o menos desde Bruselas, con algo de tráfico denso llegando a la ciudad, aparcamos en la calle L. Bauwensplein, donde hay una plaza con bastante aparcamiento y también para minusválido.

Desde allí, escasos 400 metros para llegar a la Catedral de San Bavón a cuyo anterior accedimos. La catedral es gratuita. Solo tienes que pagar para ver una de las joyas de la pintura medieval de Europa Occidental: la Adoración del Cordero Místico. Por desgracia, está terminantemente prohibido hacer fotos a la pintura.

Nuestro siguiente destino el Belfort, o campanario. Decidimos subir a lo alto de la torre, por ascensor, para disfrutar de las impresionantes vistas de la ciudad y además tuvimos el privilegio de oír las campanadas justo a las 11:00 de la mañana.u2ffwIb

Nos desviamos un poco por la calle Botemarkt para acercarnos al Ayuntamiento. Impresionante el contraste entre sus dos fachadas, una gótico flamígero y la otra renacentista.

También entramos en la iglesia de San Nicolás, antes de comer. Para tal menester, buscamos un sitio en la plaza Korenmarkt. Lógicamente en pleno centro de Gante, no encontramos nada económico y como no queríamos quemar la opción del famoso McDonalds, al final nos decantamos por el restaurante de hamburguesas Elis Gourmet. No es que comiéramos mal, pero fue el sitio más caro de todos los que comimos en el viaje por Bélgica pero viendo el precio de los menús de otros restaurantes, decidimos disfrutar de la comida, un día es un día.

O05XoouNos íbamos acercando al Puente de San Miguel. Inevitable girarse para ver la famosa vista de las tres torres de Gante: la del Campanario, la Catedral de San Bavón y la iglesia de San Nicolás.

Y antes de bajar las escaleras para disfrutar de uno de los lugares más bonitos de Europa: el puerto medieval formado por dos diques separados por el río Leie: Graslei y Korenlei, nos acercamos a la iglesia de San Miguel, que ya por la tarde se encontraba abierta

No dejéis de recorrer la orilla del río observando las casas gremiales de las dos orillas. Entre ellas caben destacar la casa de los Remeros, la de los Medidores de Grano o el Almacén de Grano.

Nuestra intención era acercarnos al Castillo de Flandes, así que volvimos a cruzar el río, para llegar a la Lonja de la Carne

Y así llegamos a la plaza Sint-Veerlepelin en donde se encuentra el castillo que se construyó en el siglo XI y actualmente alberga distintas salas con exposiciones entre las que destaca la Sala de las Torturas. Asimismo, desde lo alto de la Torre del Homenaje, las vistas de todo Gante son impresionantes.

Justo detrás del castillo, se encuentra el barrio de Patershol, barrio medieval de calles estrechas y con muchísimos restaurantes hoy en día. Así que dimos un breve paseo por sus calles.

Cruzamos de nuevo el río Lys para llegar a la plaza Vrijdagmarkt, famosa por que antiguamente se desarrollaba en ella la mayor parte de la vida política y social de la ciudad. En su centro se encuentra la estatua de Jacopo de Artevelde que tomó el control contra el conde de Flandes que se había aliado con el rey francés y le obligó a huir a Francia.u5Q94yn

La plaza hoy en día está muy animada llena de bares y restaurantes con sus terrazas, así que nos tomamos una cerveza en Dulle Griet, una de los lugares más famosos de Gante con más de 500 tipos de cervezas. Viendo los precios de la carta, no fuimos muy aventureros, así que en vez de elegir su especialidad con la que tienes que dejar en prenda un zapato, probamos la cerveza Dulle Griet y una Delirium Tremens.

De despedida de Gante, nos fuimos a ver el famoso Groot Kanon, popularmente conocido como Margarita la Loca que nunca se ha disparado. Un paseo largo de vuelta al coche, unas compras de última hora, una cata de cuberdons (qué cosa más rica, por favor) y de vuelta a Bruselas. El día había sido muy completo y aún nos esperaban unos espectaculares fuegos artificiales.

Colaboración Susana Duenas, blog Nuestros Viajes por Europa

 

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Autor: andreina

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